20 November 2019 09:17

 Carta Abierta al COI sobre Tokio 2020

20 de noviembre de 2019

Ginebra, Suiza

Sr. Thomas Bach

Presidente

Comité Olimpico Internacional

Route de Vidy 9

1007 Lausanne

SUIZA

Carta Abierta sobre violaciones a los derechos humanos de los trabajadores de la construcción en Tokio 2020

Respetable Presidente Bach, 

Nos dirigimos a su persona para protestar en contra de las violaciones graves en materia de salud y seguridad en el trabajo, las cuales resultan en accidentes y muertes, patrones peligrosos de exceso de trabajo, instalaciones inadecuadas para migrantes y trabajadoras, prácticas de relaciones laborales pobres o inexistentes y otras violaciones de los derechos humanos y laborales que los obreros que construyen las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Verano Tokio 2020 deben enfrentar a diario. Estas violaciones no solo están presentes en los proyectos de construcción, sino también en la cadena de suministro de madera. 

La ICM actuó temprano y vigorosamente. Sin embargo, nuestros intentos de lograr justicia para los demandantes han sido rechazados constantemente por sus tres agencias ejecutoras: el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio (TOGOC), el Gobierno Metropolitano de Tokio (TMG) y el Consejo Deportivo de Japón (JSC).

Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos 

Los Principios Rectores fueron un "cambio de juego" en la responsabilidad corporativa. Antes, la responsabilidad corporativa era con demasiada frecuencia una muestra de virtud para las fotografías. Cada vez que se discutió sobre riesgos, se trató siempre de riesgos para los accionistas, no para los titulares de derechos. Los Principios Rectores han elevado las expectativas de responsabilidad corporativa al respeto de los estándares universales de derechos humanos.

Al principio, algunas empresas simplemente volvieron a empaquetar lo que ya estaban haciendo y llamaron a eso, apoyar los Principios Rectores. Sin embargo, esas empresas conservaron sus propias definiciones de responsabilidad corporativa; es decir, no hubo cambios.

En este contexto, el COI capturó el significado real de los Principios Rectores cuando usted dijo que el COI "debería prevenir y abordar cualquier impacto negativo en las personas relacionadas con sus operaciones, incluso cuando los estados no cumplan con su propio deber de proteger los derechos humanos". Esta iniciativa es coherente con el accionar del COI en torno a los Principios Rectores, organización que tomó medidas con su personal, subcontratistas, proveedores y otros socios comerciales, e incluyó a los trabajadores en los acuerdos contractuales. A largo plazo, eso será efectivo y eficiente. 

Sin embargo, lo perfecto nunca debe ser enemigo de lo bueno. Hemos estado trabajando con los Principios Rectores de la ONU desde su inicio. Si bien es cierto que la implementación de la debida diligencia, la reparación y otros sistemas lleva tiempo, las violaciones en Japón han sido tan notorias y tan obvias que leer los Principios Rectores sería suficiente para darse cuenta de que existen graves peligros para los derechos de los trabajadores, incluida la seguridad y salud en el trabajo. Estaba claro, desde el principio, que la situación era urgente. 

No se necesitaban sistemas avanzados para ver que los subcontratistas estaban matando trabajadores a causa del exceso de labores y que los organizadores locales no estaban haciendo absolutamente nada. No se necesitaban mecanismos bien desarrollados y personal altamente capacitado para ver que sus organizadores locales rechazaron toda responsabilidad con los derechos y condiciones de los trabajadores. 

Sin la implementación completa de los PR, las alarmas deberían haber sonado y deberían haberse escuchado, no solo en Japón, sino en Suiza. Los trabajadores y sus derechos fueron tratados con desprecio. Y, para repetir, bajo los Principios Rectores, la responsabilidad final de los impactos negativos en los derechos humanos recae en el COI.

Ese es el motivo de nuestra "Carta Abierta": solicitar su intervención inmediata en los preparativos para los Juegos Olímpicos de Verano de Tokio 2020, y prevenir así futuras violaciones de los derechos de los trabajadores, así como la garantía de la salud y seguridad en los proyectos de Tokio 2020 y eventos futuros. Para esto, hacemos referencia a los Principios Rectores.

El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos (OCOG). En una sección que explica las obligaciones contractuales para los Juegos de 2024, se indica esta medida como parte de "un proceso que también integró los requisitos de la Estrategia de Sostenibilidad del COI, aplicables para los OCOG, las ciudades anfitrionas y sus socios de entrega". 

En varias ocasiones, hemos tratado de involucrar constructivamente a los organizadores de Tokio 2020, TOCOG, TMG y JSC directamente, para que podamos trabajar juntos en el abordaje y resolución de los problemas en materia de derechos de los trabajadores en el sitio. Como modelo positivo para Tokio 2020, mantenemos nuestra cooperación en materia de salud y seguridad, pero solicitamos solución a los reclamos de los trabajadores en Qatar para los torneos de la Copa del Mundo de la FIFA 2022. Uno no pensaría que esto hubiera sido necesario en Japón; país con una democracia de muchos años, un estado de derecho y protecciones de los derechos sindicales y otros derechos de los trabajadores, pero debemos hacerlo.

Salud y Seguridad Ocupacional

La construcción es una industria peligrosa, pero eso no significa que el costo de los Juegos Olímpicos deba pagarse en vidas humanas. Todas las muertes, accidentes y riesgos para la salud documentados por la ICM fueron completamente evitables. 

El COI prometió que la salud y la seguridad en el trabajo eran una prioridad esencial mucho antes del Informe de Sostenibilidad o de los Juegos de Tokio. Por lo tanto, esa área ya debería haber estado en funcionamiento mucho antes de que sus políticas de sostenibilidad se integraran en el marco de los Principios Rectores. 

Las prácticas en los lugares de trabajo en Japón no parecen ajustarse a esas políticas. ¿Las muertes y accidentes evitables y los problemas graves de salud, como el estrés por calor y el exceso de trabajo están en línea con sus políticas? ¿Deberíamos aceptar la negativa de los organizadores de Tokio 2020 y los organismos asociados, que pretenden asumir sus responsabilidades con los subcontratistas, trabajadores contratados a través de agencias de empleo privadas o autónomas, reales o falsos, como una forma de implementación de las políticas del COI? ¿Nuestras ofertas para cooperar en materia de salud y seguridad, formuladas reiteradamente a los organizadores y rechazadas o ignoradas reiteradamente, son también rechazos por parte del COI? 

Documentación e informes de la ICM

A pesar de las barreras impuestas por sus organizadores locales en Tokio, contratistas y otros, la ICM y una de sus organizaciones afiliadas en Japón, Zenkensoren, hizo grandes esfuerzos para entrevistar a los trabajadores e informar sobre los resultados obtenidos a partir de esos testimonios. Parte del propósito de este trabajo exhaustivo y difícil fue intentar abrir la puerta a la cooperación con las autoridades deportivas nacionales. Esa puerta nunca se movió. Nuestras reiteradas ofertas para trabajar con ellos en inspecciones conjuntas, así como para tratar quejas específicas, han sido rechazadas de manera constante.

El primer informe de este tipo, basado en la información recopilada en 2019, es "El lado oscuro de los Juegos Olímpicos de Verano de Tokio 2020".El informe de seguimiento, provocado por otra muerte debido a un ambiente de trabajo extremadamente caluroso, se titula “No más muertes en Tokio 2020.”Este documento fue recibido por las autoridades locales de los Juegos Olímpicos de Verano de Tokio 2020, pero fue ignorado debido a que se aludió a la ya existencia de mecanismos de reclamo para manejar las quejas.  

Creemos que el sistema para lograr la justicia de los trabajadores en los proyectos de Tokio 2020 es fundamentalmente defectuoso. TOCOG, TMG y JSC establecieron sus propios mecanismos de reclamo después de que gran parte del trabajo de construcción ya se había completado.

Las quejas presentadas por Zenkensoren en nombre de los trabajadores fueron rechazadas de inmediato, mientras que las quejas presentadas por la ICM fueron descartadas por una serie de otras razones insatisfactorias. La evidencia deja claro que estos mecanismos han demostrado ser totalmente inadecuados. Estos mecanismos de reclamo son totalmente ineficaces como lo demuestra el hecho de que no se ha resuelto una sola de las quejas presentadas.  

A pesar de la información clara que indique lo contrario, los organizadores de Tokio 2020 insisten en que sus mecanismos de reclamo fueron la única herramienta efectiva para atender las quejas de los trabajadores. Se han negado firmemente incluso a considerar soluciones alternativas para resolver todas las deficiencias documentadas hasta la fecha.

Tres trabajadores murieron durante procesos de construcción y, a medida que aumenta la presión para completar los proyectos a tiempo, nos preocupa que pueda haber más. A pesar de la escasez de trabajadores de la construcción en todo el país, los salarios de los trabajadores que están supliendo esa necesidad apenas se han movido. No se ha negociado ni un solo Convenio Colectivo. Se han construido sedes utilizando madera de la selva tropical de empresas con un historial documentado de violaciones de los derechos de los indígenas y trabajadores, que además, no están en línea con los Principios Rectores ni con los principios del Código de Abastecimiento Sostenible de la Madera. 

Dados que nuestros esfuerzos para cooperar con los organizadores locales han sido ignorados, debemos concluir que no tienen intención de respetar las normas internacionales del trabajo. ¿Qué significa eso para el COI?

A solo 250 días para el comienzo de los Juegos Tokio 2020, todavía no nos hemos rendido. La ICM busca intervenir de manera urgente. 

Aunque apreciamos la reciente decisión del COI de obligar a TOCOG a cambiar la ubicación del maratón olímpico para evitar el calor sofocante, a la luz de la trágica muerte de un trabajador de la construcción por un golpe de calor, consideramos que esta medida no es suficiente. Desde hace mucho tiempo, el COI le ha fallado a los trabajadores de la construcción y ha fallado con sus obligaciones internacionales. Las contribuciones de esos trabajadores son esenciales para el éxito de los Juegos.  

Para los trabajadores de la construcción en el sitio, su tratamiento es una muestra fiel de que "la justicia retrasada es justicia denegada". No hay excusa para ignorar los graves problemas que hemos planteado, incluso en las últimas etapas de la construcción. Debe haber una manera de establecer un mecanismo rápido para revisar y resolver cualquier problema pendiente relacionado con las infracciones laborales de Tokio 2020. Si eso no sucede, el COI debe hacerse responsable de inmediato. 

Le recomendamos encarecidamente que actúe, como la Autoridad Suprema de los Juegos Olímpicos, en nombre de los trabajadores de la construcción que han laborado duro, demasiado duro, para construir la infraestructura de Tokio 2020. Si no hacemos algo, los riesgos inminentes de muerte para los trabajadores de la construcción continuarán. Incluso podrían aumentar con la creciente presión para completar los proyectos, a pesar de una grave escasez de trabajadores, así como los efectos de un historial sostenido de negligencia.  

Queremos enfatizar que el COI tiene la obligación como Autoridad Suprema del Movimiento Olímpico de intervenir y abordar directamente los abusos de los derechos humanos cuando los Comités Organizadores locales no lo hacen. 

El fracaso de Tokio es triste y trágico. Debemos aprender de esta experiencia si pretendemos que los derechos humanos de los trabajadores sean respetados como parte de la preparación de futuros juegos. Tokio 2020 es otro recordatorio de la incapacidad del COI para abordar plenamente su debida diligencia y el uso del apalancamiento para garantizar un trabajo decente, condiciones de trabajo seguras y justicia para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes que están construyendo las instalaciones. Los trabajadores, atletas, fanáticos de los deportes y el público esperan que el COI haga lo correcto al actuar ahora.

Gracias por su consideración.

Atentamente,  

Ambet Yuson                                           Dietmar Schaefers

Secretario General de la ICM                 Presidente Adjunto de la ICM