La organización afiliada a la ICM en Italia, FILLEA-CGIL, publicó una carta esta semana informando a los trabajadores migrantes de la construcción sobre los beneficios a los que tienen derecho durante el brote del COVID-19. Algunos de estos beneficios incluyen ingresos y seguridad laboral. El sindicato dijo que los trabajadores migrantes que decidieron abandonar Italia debido a la crisis de salud tienen derecho a los mismos beneficios.
Además de estas medidas, FILLEA-CGIL explicó que el gobierno italiano ha otorgado un permiso parental especial (aplicable para uno de los padres) en hogares con niños de hasta 12 años o, como alternativa, una "asignación para niñeras". Los permisos pagados también se pondrán a disposición de los padres que trabajan con niños de 12 a 16 años de edad con el entendimiento de que volverán a trabajar para sus empleadores después de la crisis.
El sindicato explicó a los trabajadores migrantes que cualquier despido después del 23 de febrero se suspende por 60 días y que la compensación seguirá siendo la misma que se estipula en el Convenio Colectivo Nacional.
FILLEA-CGIL también advirtió a los trabajadores migrantes que no salgan de Italia sin la debida notificación a sus empleadores. En caso de que los trabajadores migrantes decidieran continuar trabajando, el sindicato les recordó que cumplieran con las regulaciones sanitarias de emergencia implementadas por el gobierno para combatir el COVID-19.
