No hay credibilidad en el crisotilo - Previsiblemente, ninguna acción de la ONU, como la farsa bienal sobre el asbesto, concluye en la reunión del Convenio de Rotterdam

09 May 2017 08:19

Alrededor de 4 millones de toneladas de amianto crisotilo mortal ha sido utilizado en proyectos de construcción desde las últimas discusiones de la ONU, hace dos años, sobre si este material mortal debe someterse a los Procedimientos de Consentimiento Fundamentado Previo (CFP).

Esta es la sexta vez que la ONU ha recomendado la inclusión del asbesto crisotilo, y en cada ocasión sus esfuerzos han sido frustrados por las naciones productoras de amianto crisotilo. Con dos millones de toneladas al año, eso garantiza un legado mortal para los trabajadores y las comunidades de los países en desarrollo que aún utilizan este material de construcción obsoleto.

CFP es esencialmente un simple derecho a conocer el mecanismo de exportación e importación de las sustancias más peligrosas. La aplicación de los Procedimientos de Consentimiento Fundamentado Previo (CFP) al crisotilo proporcionaría consejos que son potencialmente salvavidas sobre los peligros y la mejor manera de controlarlos. Este es el objetivo del Convenio de Rotterdam de la ONU. No es una prohibición, sino simplemente enumerar el crisotilo bajo los requisitos de CFP. 



La evidencia científica es clara: el crisotilo causa cáncer y, según las cifras oficiales de la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Internacional de la Seguridad Social, cada año al menos 107 mil personas mueren por enfermedades relacionadas con el asbesto. 



El problema es que el "consenso" en la toma de decisiones se interpreta como la unanimidad, dando efectivamente a los países exportadores el derecho de veto para excluir el amianto crisotilo de la Convención. Sus intereses comerciales son bien conocidos y están decididos a proteger a toda costa sus mercados de exportación de amianto, enviando como delegados a representantes de la industria del crisotilo y dando una plataforma a falsos "sindicatos internacionales para el crisotilo", un grupo de presión financiado por la industria.



El sistema del Convenio de Rotterdam es manipulado abiertamente por la industria del amianto. Sólo un puñado de países productores, encabezados por Rusia, están cínicamente socavando los esfuerzos de la gran mayoría de los gobiernos que quieren ver el crisotilo en la lista. Incluyendo a 56 países que ya lo han prohibido completamente.

La secretaría de la Convención de Rotterdam no se conmueve con los testimonios de las víctimas y se niega a aplicar el sentido común para cambiar este mecanismo antidemocrático y fracasado.



"El crisotilo cumple todos los criterios de inclusión", dice Ambet Yuson, Secretario General de la ICM "por lo que es escandaloso que siga siendo bloqueado de forma flagrante y persistente por los países exportadores de asbesto. Necesitamos que todos los gobiernos presionen a las naciones exportadoras para que se comporten responsablemente y reconozcan que la Convención es fundamentalmente defectuosa. Queremos que los gobiernos pidan una mayoría del 75% para poner fin a esta situación ridícula, la cual socava completamente la credibilidad de esta importante convención internacional" 



"La Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera y nuestros sindicatos afiliados en todo el mundo, hace mucho tiempo, han hecho campaña por una prohibición total del uso del amianto crisotilo. La exposición al crisotilo en la fabricación y uso de materiales de construcción está matando a cientos de miles de nuestros miembros en los sectores de construcción y materiales de construcción. No tiene cabida en una industria sostenible del siglo XXI. No descansaremos hasta que esté prohibido y todos los países tomen medidas para gestionar eliminar todo el amianto ya instalado en el entorno a los proyectos construidos, para proteger a nuestra fuerza de trabajo ya nuestras comunidades".

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