#WomenSpeak: Violencia de género es un riesgo laboral

Mi nombre es Teena Simpson. Soy una trabajadora de la construcción en Melbourne, Australia. He trabajado en el sector durante 18 dieciocho años y soy una afiliada de base activa de la CFMEU - División de Construcción. También soy la primer ayudante designada de proyecto, Marshall COVID-19 y delegada adjunta del sindicato. 


Crecí en un suburbio de clase trabajadora de Melbourne. Mi familia trabajó principalmente en los muelles: Industrias Marítimas. Toda mi familia y amigos trabajaban en industrias manuales, lo que significaba que crecer en torno a la conversación y la actividad sindical era inevitable. 


Mis mejores recuerdos cuando era niña fueron escuchar y participar en discusiones familiares alrededor de la mesa sobre temas que afectan la vida cotidiana de las personas con las que viví y las que vivían en mi comunidad. Los problemas no difieren de las luchas por las que los trabajadores continúan luchando: problemas de desempleo, el derecho a lugares de trabajo saludables y seguros, el derecho a salarios y condiciones decentes, la igualdad y el derecho de los sindicatos a organizarse, entre otros. 


Tengo la suerte de ser empleada de un constructor comercial a tiempo completo. Sin embargo, este no es el caso de muchas trabajadoras de la construcción. Las mujeres en la construcción enfrentan muchos desafíos, ttales como menos oportunidades laborales, precarización, trabajo no calificado, horarios rígidos de trabajo, responsabilidades de cuidado, discriminación de género, etc. Estos problemas no son diferentes a los desafíos que enfrentan las trabajadoras en todas las industrias y países. Veo todos estos temas como cuestiones sindicales. Junto con nuestros sindicatos, debemos enfrentar el desafío de la igualdad de género para todas las trabajadoras a través de nuestros acuerdos industriales y laborales.

 

Actualmente, todos estamos experimentando un momento de gran agitación, un movimiento que pide igualdad en todas las áreas de nuestras vidas. Desde nuestros hogares, a nuestras comunidades, lugares de trabajo y nuestro sistema de justicia, los sindicatos pueden y deben desempeñar un papel para construir una sociedad justa e igualitaria. 


Espero que mi papel como trabajadora de la construcción inspire a las jóvenes/mujeres a convertirse en afiliadas activas de sus sindicatos. Colectivamente, podemos ser parte de la solución. Trabajando con nuestros sindicatos, el gobierno y los empleadores, podemos y debemos encontrar formas para que las mujeres sean tratadas como iguales. La educación y la formación en el lugar de trabajo son fundamentales; no difieren de la responsabilidad de un empleador de proporcionar lugares de trabajo saludables y seguros. Los empleadores deben proporcionar la supervisión y la formación adecuadas a todos los trabajadores y trabajadoras en materia de mecanismos de seguridad en los lugares de trabajo. Deben hacer lo mismo en materia de igualdad. La violencia de género, la intimidación y el acoso no tienen cabida en ningún lugar de trabajo. Los considero peligros para la SST que pueden causar un daño real a las trabajadoras. Como cualquier otro peligro, se debe aplicar un sistema de eliminación. Esto es lo que significa para mí un futuro mejor e igualitario. 


Como Marshall COVID-19, mi responsabilidad es asegurar que todos los trabajadores, contratistas y visitantes de nuestro proyecto de trabajo estén seguros. Las responsabilidades de clasificación COVID-19 incluyen seguir las políticas y procedimientos del gobierno/lugar de trabajo sobre temas como mantenimiento de registros, registros de asistencia, control de temperatura de los trabajadores y trabajadoras en proyecto, mantenimiento de la higiene y desinfección de COVID-19 en las instalaciones del proyecto. Este rol es parte integral de nuestra recuperación de la crisis del COVID-19. Las mujeres son una parte esencial de este proceso en la industria de la construcción. 


*#WomenSpeak es un artículo mensual sobre cuestiones e inquietudes de género escrito por las diferentes trabajadoras afiliadas a la ICM. Busca brindar a las trabajadoras más espacios y plataformas para expresar sus pensamientos e inquietudes sobre una variedad de temas que son importantes para ellas como trabajadoras y, más especialmente, como mujeres.