2 February 2026
CINCO AÑOS DESPUÉS: LA ICM ELOGIA LA LUCHA INCANSABLE DEL PUEBLO DE MYANMAR POR LA DEMOCRACIA MIENTRAS LA JUNTA SE DEBILITA; LAS “ELECCIONES” QUEDAN EXPUESTAS COMO UNA FARSA
(Foto: Reuters)
Mientras el mundo conmemora el quinto aniversario del golpe militar en Myanmar, las recientes “elecciones” organizadas por la junta han sido ampliamente y con razón reconocidas como una farsa y un ejercicio ilegal diseñado para afianzar aún más su poder, en lugar de reflejar la voluntad del pueblo. Celebradas en un contexto de violencia generalizada, desplazamiento masivo, represión de partidos políticos, detención de líderes electos y ausencia de libertades básicas, el proceso no cumple claramente las condiciones esenciales para elecciones libres y justas. La Unión Europea ha señalado que tanto el contexto como la conducción del proceso no alcanzan los estándares internacionales. Asimismo, el liderazgo de la ASEAN, a través de declaraciones de Filipinas —actual presidencia del bloque—, ha dejado claro que no respaldará ni certificará las elecciones promovidas por los militares, y que la ASEAN en su conjunto no las reconoce como creíbles ni legítimas.
La Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) coincide plenamente. Para los trabajadores, estas supuestas elecciones no ofrecen ninguna restauración de derechos, representación ni protección. Solo sirven como un intento de normalizar y legitimar el gobierno militar en Myanmar.
La ICM reconoce la resiliencia del pueblo de Myanmar y el creciente papel de las estructuras de gobernanza comunitarias y civiles que continúan organizando respuestas humanitarias, defendiendo los derechos laborales y sosteniendo servicios sociales en áreas fuera del control militar. Cualquier camino creíble hacia la paz y la transición democrática debe reconocer estas realidades en evolución e involucrar a actores legítimos con arraigo comunitario, en lugar de tratar a las autoridades militares como los únicos interlocutores.
Mientras tanto, la crisis humanitaria continúa agravándose, con millones de personas que necesitan asistencia urgente y un desplazamiento masivo tanto dentro del país como a través de las fronteras. El acceso humanitario debe ampliarse de manera urgente, brindarse de forma basada en principios y necesidades, y protegerse de la manipulación política o militar.
En este contexto, la reciente Reunión de Actores de Myanmar organizada por Filipinas reunió a fuerzas de la resistencia y representantes de la sociedad civil y de comunidades locales para avanzar en una cooperación significativa en diálogo político, acceso humanitario y mecanismos de rendición de cuentas. Sobre la base de este impulso, la ICM llama a una cooperación multilateral más sólida entre la ASEAN y las Naciones Unidas para pasar de las expresiones de preocupación a medidas concretas de protección y rendición de cuentas. En particular, instamos a una acción coordinada para dar plena aplicación a la Resolución 2669 del Consejo de Seguridad de la ONU y para invocar el Artículo 33 de la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en respuesta a violaciones persistentes y graves de los derechos fundamentales, incluidos los ataques contra civiles, la represión de las organizaciones de trabajadores y el reclutamiento forzoso. Estos mecanismos existen precisamente para situaciones en las que las violaciones sistemáticas continúan con impunidad. #