19 March 2026

DE LA POLÍTICA AL PODER: LOS SINDICATOS DE ICM EN ÁFRICA Y ORIENTE MEDIO LIDERAN LA LUCHA CONTRA EL ABUSO POR MOTIVOS DE GÉNERO

Como parte de la celebración del Mes de la Mujer, las afiliadas de la ICM en la región de África y Oriente Medio organizaron un seminario web el 9 de marzo de 2026, bajo el lema «Romper el silencio: tender puentes entre las políticas globales y la realidad laboral para eliminar la violencia de género en el ámbito laboral». La actividad en línea, a la que asistieron más de 62 líderes sindicales, forma parte del esfuerzo colectivo para erradicar la violencia en el lugar de trabajo. Subrayó un cambio de paradigma fundamental: la violencia de género en el lugar de trabajo no es un asunto privado, sino una crisis laboral mundial y una preocupación fundamental en materia de salud y seguridad en el trabajo que requiere responsabilidad institucional, más allá de la mera resiliencia individual.

La ponente principal y antigua miembro de la ICM, Inviolata Chinyangarara, actualmente especialista técnica superior en actividades de los trabajadores en la OIT, lanzó un conmovedor llamamiento a la acción, advirtiendo a los compañeros de que permanecer en silencio solo sirve para perpetuar los ciclos de abuso. Hizo hincapié en que la prevención es mucho mejor que cualquier cura e instó a los sindicatos a utilizar una amplia gama de normas internacionales del trabajo, incluidos los Convenios 155, 111, 189, 87 y 98, para reforzar la aplicación del Convenio 190 de la OIT. Inviolata subrayó que, para que las políticas se hagan realidad, es necesario simplificar el lenguaje jurídico para que resulte comprensible en el lugar de trabajo, garantizar que las vías de recurso sean verdaderamente accesibles y formar rigurosamente a los delegados sindicales para que exijan responsabilidades a los empleadores mediante el estricto cumplimiento de la ley.

Nthabiseng Mashiteng, secretaria nacional de la Estructura de Mujeres del NUM, compartió iniciativas prácticas que se están llevando a cabo sobre el terreno. Detalló el Programa GBVF del sindicato, puesto en marcha en colaboración con la Fundación ACV, que ofrece a los miembros acceso directo a un equipo multidisciplinar de médicos, trabajadores sociales y educadores. El programa, que opera a través del Centro de Formación en Memoria de Elijah Barayi, proporciona asistencia esencial en materia de salud mental y emocional. Estas acciones se vieron impulsadas por el trágico tiroteo de tres miembros, lo que llevó al sindicato a negociar con éxito la inclusión de formación y sensibilización obligatorias sobre la violencia de género en todas las sesiones de orientación para trabajadores. A pesar de los retos continuos en materia de financiación sostenible, el sindicato sigue logrando avances notables en la lucha contra la violencia de género en los lugares de trabajo y las comunidades.

Por su parte, Comfort Agambaa, secretaria general del GCMQWU, compartió su historia personal de haber sufrido abusos dentro de la propia oficina de su sindicato. Aunque ha conseguido asistencia jurídica a través del TUC Ghana, señaló que la justicia es lenta, poniendo de relieve las barreras sistémicas a las que se enfrentan las víctimas incluso cuando denuncian. Su testimonio desató una ola de solidaridad entre los asistentes, quienes se comprometieron a estudiar cómo la ICM puede ofrecer un apoyo más directo y localizado a las víctimas. El seminario web concluyó con un compromiso compartido de desaprender los rasgos tóxicos del lugar de trabajo y construir de forma colaborativa una cultura en la que los trabajadores puedan coexistir de forma segura, garantizando que el movimiento sindical siga siendo un refugio seguro y no un lugar de abuso.

En consonancia con esto, el Llamamiento a la Acción de la ICM para el Día Internacional de la Mujer de 2026 exige que todas las afiliadas pasen del respaldo a las políticas a su aplicación radical. La Secretaría insta a la integración inmediata del Convenio C190 de la OIT en todos los convenios colectivos, garantizando que la violencia de género en el trabajo se trate con la misma urgencia técnica que cualquier otro riesgo laboral que ponga en peligro la vida. «Los gobiernos deben acelerar la adaptación de estas normas globales a nivel local, y los sindicatos deben redoblar sus esfuerzos para organizar a los trabajadores y trabajadoras vulnerables, migrantes y eventuales, que siguen siendo los más expuestos al abuso. Este año, nuestro enfoque es claro: no solo celebramos el progreso; lo hacemos valer a través de una solidaridad inquebrantable y del poder colectivo del movimiento sindical mundial», declaró la presidenta del Comité Regional de Mujeres de la ICM, Georgina Smedley.