18 September 2026

La ICM defiende los intereses de los trabajadores en las negociaciones climáticas de la ONU en Baku

Los trabajadores deben tener voz y voto a la hora de elaborar los planes climáticos
En la cuarta Semana del Clima de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), celebrada en Bakú (Azerbaiyán), la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) instó a los gobiernos a incluir a los trabajadores desde las primeras fases de la elaboración de sus planes nacionales sobre el clima. Los miembros de la ICM que trabajan en los sectores de la construcción, los materiales de construcción, la madera y la silvicultura suelen ser los más expuestos a las consecuencias inmediatas del cambio climático y necesitan tener voz y voto.

La adaptación a los fenómenos meteorológicos extremos fue un elemento central del mensaje de la ICM: las olas de calor, las inundaciones y las tormentas suelen tener las repercusiones más graves para los trabajadores de los sectores de la ICM. Los planes climáticos deben abordar con urgencia estos fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, con medidas concretas.

La coordinadora del Programa de Justicia Climática Global, Dorothy Guerrero, representó a la ICM en el evento, en el que países de todo el mundo presentaron los planes climáticos nacionales que remitirán a la COP31 en Antalya.

«El cambio climático es una bomba de relojería y no esperará a que los gobiernos se pongan al día: en todo el mundo, los trabajadores ya están sufriendo de lleno sus efectos», afirmó Guerrero. «Es necesario introducir cambios rápidamente, y los trabajadores deben tener voz y voto a la hora de decidir el futuro cuando se elaboren los planes climáticos que determinan sus vidas».

En un taller de dos días organizado por la CMNUCC y la Organización Internacional del Trabajo sobre la aplicación de políticas de transición justa, Guerrero defendió en su presentación que una transición justa solo funciona si los puestos de trabajo creados en el proceso son dignos, bien remunerados y están protegidos, con el respaldo de medidas de reciclaje profesional y mejora de las competencias a nivel tanto nacional como local. La protección también implica poner fin al trabajo precario o a la contractualización.
Guerrero también reclamó la misma protección para los trabajadores migrantes, que actualmente constituyen un elemento característico de los sectores de la construcción, los materiales de construcción, la madera y la silvicultura, y que a menudo se enfrentan a condiciones precarias y a las peores repercusiones del cambio climático.  

Bakú fue la cuarta de una serie de Semanas del Clima de la CMNUCC organizadas para convertir los compromisos climáticos en resultados concretos.  Estos eventos se celebran dos veces al año para tender un puente entre las negociaciones intergubernamentales y la aplicación en la economía real de cara a las próximas cumbres de la COP. En Bakú se hizo hincapié en pasar de los compromisos a la aplicación, o de lo que hay que hacer a cómo hacerlo realidad.  

La cuarta Semana del Clima culminó con el Sexto Diálogo en el marco del Programa de Trabajo sobre la Transición Justa (JTWP) de los Emiratos Árabes Unidos, en el que los países expusieron sus posiciones. La CMNUCC recopiló los puntos planteados para incorporarlos a las deliberaciones de la COP31. Las partes tienen como objetivo adoptar una decisión formal y llevar a cabo la primera revisión de la eficacia del JTWP en la COP31, que se celebrará en noviembre de 2026.  

El mensaje de la ICM de cara a la COP31: situar la protección y la representación de los trabajadores en el centro de todos los planes climáticos.