25 August 2026
FABER-CASTELL-GOA: EL DIÁLOGO SOCIAL PROTEGE EL EMPLEO Y LA PRODUCCIÓN
Por qué son importantes las auditorías sociales y por qué debe continuar la IFA de Faber-Castell
En noviembre de 2010, un incendio arrasó la planta de producción de Faber-Castell en Goa (India), lo que puso a los trabajadores y a sus familias en riesgo de perder sus medios de vida cuando la empresa decidió cerrar las instalaciones. El Sindicato de Trabajadores del Comercio y la Industria de Goa (GT&CWU) se puso en contacto con la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), que abordó el asunto con la dirección de Faber-Castell en Alemania a través del Acuerdo Marco Internacional (AMI). A continuación, en 2011 y 2012, se llevaron a cabo una auditoría social y una serie de reuniones que reunieron a los trabajadores, el sindicato, la dirección de Faber-Castell, la ICM e IG Metall en un diálogo estructurado. El proceso incluyó conversaciones directas con los trabajadores y el sindicato de Goa, la evaluación de las consecuencias sociales del cierre, la colaboración con el comité de seguimiento y los representantes de la empresa, y la elaboración de un plan de acción.
Tras el diálogo y las reuniones posteriores, Faber-Castell decidió reconstruir las instalaciones y reanudar la producción en Goa. Asimismo, llegó a un acuerdo con el sindicato sobre salarios, incrementos anuales y la clasificación por antigüedad. La producción se reanudó en las instalaciones recién construidas el 1 de mayo de 2014. La ICM afirmó que la reapertura fue el resultado de los esfuerzos colectivos de la dirección de Faber-Castell y los sindicalistas.
Pero la experiencia de Goa no terminó con la reapertura de la fábrica. En junio de 2015 se llevó a cabo una auditoría social de seguimiento de Faber-Castell que abarcó Goa y Daman, con la participación de la sede central de Faber-Castell, la ICM y IG Metall. La auditoría registró notables mejoras en Goa.
La relación entre la empresa y el sindicato también continuó a través de la negociación colectiva, con la firma de un nuevo convenio en 2017. Tras prolongadas negociaciones, procedimientos de conciliación y un preaviso de huelga, el sindicato y la dirección alcanzaron otro acuerdo en enero de 2022. En 2024 se llevó a cabo otra auditoría social en Goa, en la que participaron la ICM, IG Metall y la sede central de Faber-Castell, con visitas a las instalaciones de producción y a un proveedor, así como conversaciones con trabajadores fijos y temporales. La auditoría social formuló recomendaciones de mejora que deberá supervisar el equipo de auditoría social en el marco del Acuerdo Marco Internacional firmado por Faber-Castell.
La experiencia de Goa: principales conclusiones
El recorrido desde el incendio de 2010 hasta la reanudación de la producción y el compromiso continuo demuestra el valor de un mecanismo internacional de diálogo social que funcione. Las auditorías sociales son más eficaces cuando se integran en un diálogo social genuino, con participación de los trabajadores y seguimiento, en lugar de tratarse como ejercicios puntuales o respuestas a crisis. La experiencia de Goa muestra claramente que la auditoría de 2011 ayudó a abordar una crisis importante, la de 2015 confirmó las mejoras y la de 2024 identificó nuevas áreas que requieren atención.
Los problemas pueden cambiar. La necesidad de diálogo no cambia, y tampoco lo hace el mecanismo de seguimiento de las auditorías sociales acordado conjuntamente.
Las auditorías sociales pueden reunir a los trabajadores, los sindicatos y la dirección cuando surgen problemas graves; dar a los trabajadores una voz significativa en los debates en el lugar de trabajo; identificar las preocupaciones sociales y laborales; sentar las bases para la adopción de medidas correctivas y el seguimiento; reforzar la negociación colectiva y la representación de los trabajadores; y vincular los problemas locales en el lugar de trabajo con la solidaridad sindical internacional. El Acuerdo Marco Internacional (AMI) de Faber-Castell, firmado por primera vez en 2000 y revisado en 2008, sentó las bases para este diálogo social internacional sostenido.
Hay que dar continuidad a estos 25 años de diálogo social
La lección es clara. Los problemas a los que se enfrentan los trabajadores y las empresas pueden cambiar con el tiempo. La necesidad de un mecanismo de confianza para debatir esos problemas, supervisar los compromisos y encontrar soluciones no cambia. Cuando los trabajadores, los sindicatos y la dirección cuentan con un mecanismo de confianza para el diálogo, los problemas pueden abordarse mediante la participación y pueden encontrarse soluciones.
Las auditorías sociales funcionan. El diálogo social debe continuar.